Hay un momento, en las clases de La Candela, en que dejas de contar pasos y empiezas a sentir la clave. Esa es la promesa de esta escuela de salsa cubana que Ido Flaishon abrió en 2018 en Berlin-Mitte: enseñarte el baile de la isla desde su raíz cultural, con su técnica, su musicalidad y su sabor, y no como una coreografía suelta que se olvida al salir del aula.
La escuela está en la Anklamer Straße, a un paso del corredor de la Bernauer Straße, en una zona céntrica a la que se llega fácil en U-Bahn, tranvía y autobús desde casi cualquier rincón de la ciudad. Si nunca has bailado, tu camino empieza en el Salsa Beginners Course, seis clases pensadas para arrancar de cero. No necesitas venir con pareja: las sesiones funcionan como grupos cerrados con rotación equilibrada, así que bailas a menudo y avanzas al mismo ritmo que el resto.
A partir de ahí, la Salsa Academy te lleva de la mano del nivel inicial al avanzado, y las clases de profundización te dejan explorar con calma el repertorio cubano. Aquí la salsa de pareja es solo el principio. También hay son, rumba, elementos afrocubanos, cha cha chá, rueda y sesiones dedicadas a la técnica y la musicalidad, para que entiendas la música que sostiene cada movimiento. ¿Buscas algo más a tu medida? Hay clases privadas y en grupo, el formato Street Salsa para bailar de forma social y espontánea, e incluso una formación para quienes sueñan con enseñar bailes sociales. La escuela prepara además talleres y eventos para empresas y equipos de trabajo.
Lo que engancha de La Candela, más allá de las clases, es su vida social. Se organizan salidas periódicas para bailar en grupo con alumnos y profesores, y cada cierto tiempo la escuela viaja junta a festivales internacionales de baile. Ese salto a la pista real es donde muchos pierden el miedo y descubren que lo aprendido funciona de verdad. El ambiente es internacional y acogedor, con gente de muchas nacionalidades, y las clases se dan en inglés, algo que facilita las cosas si acabas de llegar y todavía no dominas el alemán.
Los detalles también cuentan cuando se baila. El estudio cuida un buen equipo de sonido, en el que distingues cada instrumento, y un suelo de parquet liso pero no resbaladizo, con una capa amortiguada que protege tus articulaciones clase tras clase. Son cosas que no se ven en un cartel, pero que se notan en el cuerpo después de una hora de casino.
Para la comunidad hispanohablante de Berlín, La Candela es más que una academia. Es un espacio para reencontrarte con un ritmo familiar, practicar el idioma en un entorno relajado y tejer amistades dentro de la escena caribeña de la ciudad. Aquí no vienes solo a mover los pies: vienes a formar parte de un grupo que baila, viaja y celebra junto, y que te espera con la puerta abierta desde la primera clase.
Empezar es sencillo. Puedes escribir por correo o WhatsApp, seguir la programación en Instagram, Facebook y YouTube, o suscribirte al boletín para enterarte de los cursos nuevos, los talleres y las fiestas. Tanto si vas a dar tus primeros pasos como si quieres pulir tu técnica, esta escuela de salsa cubana te ofrece un camino claro para aprender, bailar y sentirte parte de algo. La clave la pones tú al llegar, el resto lo pone tu cuerpo cuando suena la música.